Problemas de identidad musical
En diciembre de este año 2025 cumplo 20 años de servicio en este hermoso trabajo que tanto me ha brindado, y al que he dedicado buena parte de mi tiempo desde que supe de su existencia allá por el 2002. No siempre he sido saxofonista; solo llevo 11 años estudiando este instrumento. Antes tocaba cosas más decentes para una orquesta como pueden serlo la trompeta y el contrabajo. Hacer música muchas veces supera a la obra en sí misma y a cuánto pueda o no gustar el resultado global de lo que se está interpretando. Es habitual encontrarse cuestionando con ganas el papel que nos toca en una obra por alguna de las tantas razones posibles, y, sin embargo, encontrar en ella algo bello, aunque solo sea una frase melódica, un compás, una intención o un desarrollo armónico. Esta percepción puede ser totalmente diferente de lo que llega al público, quienes tienen la posibilidad de captar el conjunto y no una idea parcial de lo que suena, como sucede desde nuestro lugar en las filas de instrumentos...